jueves, abril 29

Sobre el libro "Sociolingüística", de Oscar Uribe Villegas

por Luis Romero - estudiante de Ciencias Sociales, UNMSM

Este es un libro de tipo introductorio. Su contenido concierne a los inicios de la sociolingüística o su emergente desarrollo en hispanoamérica. Las ideas están expuestas según un tratamiento temático e histórico. Está enmarcado teóricamente con las producciones sociológicas y lingüísticas de mediados de la década de 1970. Esto quiere decir que presenta lo más señero de las discusiones, de la problemática, la objetividad y la metódica de la lingüística en general. Además, los tópicos que trasuntan todo el contenido son: el impacto del lenguaje en la sociedad y viceversa, la problemática de la comunicación y los factores que la obstaculizan o estimulan.

Este libro le servirá no solo al recién iniciado en la disciplina sino al lingüista con mentalidad histórica que desea tratar con textos sobre los orígenes de la sociolingüística, el impacto y las falencias de estas investigaciones en hispanoamérica y una vista panorámica de aquella época con respecto a esta ciencia en relación con el desarrollo de otras afines a ella.

Su contenido se divide en tres partes: (a)Revisión de las producciones sociológicas y lingüísticas, problemáticas y orientaciones teóricas, (b)Ubicación y dimensiones del lenguaje y (c)Evolución e interrelaciones de las lenguas y las sociedades.

En la primera parte, en cuanto a sociología, resalta las ideas de Foucault y Gurvicht, según las cuales destaca la evaluación histórica de la episteme involucrada al lenguaje en los siglos XVII, XVIII, XIX, y las escalas y niveles de la sociedad en donde se desenvuelve una lengua. En lo que a lingüística se refiere, hace un repaso por la tradición estructuralista y positivista, a saber, la utilización del método comparativo y el consiguiente recojo de datos, a pesar de que este quehacer suscitó a que se convirtiera en una disciplina autónoma. Uribe apunta a criticar a que ambas disciplinas concentran una gran cantidad de datos pero carecen de teorizaciones y categorizaciones rigurosas basándose en, al menos, las comparaciones descriptivas generadas por analogías y diferencias.

En la segunda parte los temas principales son la ubicación, importancia y función social del lenguaje. Su ubicación involucra todo conocimiento del mundo por medio de signos, es decir, la cognoscibilidad del mundo por medio del lenguaje. Su importancia reside en que permite la creación de las relaciones sociales, esto es, concretamente como instrumento de comunicación. Su función social recorre todo el proceso de socialización humana como también condicionante de cohesión social o un aspecto de la argamasa de la sociedad. En un pasaje apunta a criticar la poca consideración que tienen las teorías de la socialización de aquella época, acerca de la función del lenguaje en tal proceso. De otra parte, sobre la sociolingüística, afirma que subsume a la sociología del lenguaje(o de la lengua), que esta surge a raíz del reconocimiento del aspecto social del lenguaje, y que tiene dos aspectos imprescindibles, a saber, el control social del lenguaje y a través de él.

La tercera sección trata de las mutuas relaciones de las lenguas y las sociedades en el curso de la historia, según el aspecto geográfico y la ubicación en las clases sociales. Las ideas que desarrolla Uribe más detalladamente son: A todo cambio lingüístico le corresponde un cambio social y viceversa, y la manera de hablar cambia geográficamente así como a partir de la ubicación social, formación o tradición cultural.

La utopía andina y la construcción de la moderna Nación Peruana

Por Stephanie Gonzales Quiroz

Resumen del artículo "LA UTOPÍA ANDINA Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA MODERNA NACIÓN PERUANA: MITO, MEMORIA Y POLÍTICA", de Manuel Burga Díaz.

El autor se dedica a desarrollar el tema de la utopía andina a lo largo del tiempo y, sobre todo, en la actualidad, periodo en el cual la sociedad se caracteriza por su heterogeneidad étnica, cultural, lingüística, la cual, a su vez, no parece ser problema para la existencia de un tiempo homogéneo vacío, propio de una nación clásica.

En 1982, Alberto Flores-Galindo y Burga Díaz publicaron un breve ensayo cuyo título fue ¿Qué es la Utopía Andina?, se trataba del esquema de un proyecto de investigación que recorría la historiografía peruana desde el siglo XVI al XX. Desde el inicio consideraron a la utopía andina como un fenómeno de las mentalidades andinas, un conjunto de actitudes que buscaban la restauración de la sociedad indígena derrotada por los españoles en el dramático e irreversible periodo de la conquista (1531-1533): el Tawantinsuyu; actitudes plasmadas en autores como Garcilaso Inca de la Vega y Guamán Poma de Ayala. Luego de la conquista, se impusieron las costumbres y hábitos traídos por los españoles, los cuales constituyeron un enorme desorden, por ello, era una utopía volver al orden antiguo. Esta utopía se puede considerar como una verdad prematura (Alphonse de Lamartine) en los siglos XVII y XVIII, subversiva en el siglo XIX y finalmente plácidamente instalada como mito, memoria política en el imaginario social que contribuye a la construcción de la moderna nación peruana en el siglo XX.


MITO

El siglo XVII es una época dura en la cual los religiosos y los administradores coloniales bregan incansablemente para imponer una cultura oficial cristiana. Por esta razón, en el mundo andino lo nuevo y lo antiguo, lo oficial y lo clandestino, lo europeo y lo andino, comienzan a vivir en permanente contradicción dialéctica. En esta época, los indígenas, indios nobles o del común (mitayos) volvieron sus ojos al pasado para idealizarlo como un periodo donde los pobladores andinos vivieron una existencia social con justicia y sin explotación. Este mito había nacido gracias a los mismos cronistas españoles y posteriormente los cronistas mestizos (Inca Garcilaso y Felipe Guamán Poma). Los hombres andinos, por tanto, vivieron este proceso como una desilusión del presente pero a la vez una alegría de vivir al recordar y sentirse diferentes de los españoles. Es así que en sus fiestas patronales recordaban a un inca idealizado, al mismo tiempo que rendían culto a las divinidades cristianas.


MEMORIA

El mito fue convertido en memoria del pasado inmediato y ese pasado comenzó a ser vivido como presente posible. La administración colonial española reconoció la nobleza de los descendientes de los incas y les otorgaron distinciones. De esta manera, en la segunda mitad del siglo XVII se produce una suerte de incanización de las regiones andinas como una forma de ganar privilegios, de recordar la historia y, aunque suene contradictorio, como una forma de ser buenos cristianos.

Todo este proceso, acompañado de numerosos movimientos sociales y nuevas actitudes, convergieron en la gran rebelión de Túpac Amaru II, la cual despertó una enorme esperanza de restauración de la sociedad sumergida. Sin embargo estas iniciativas fracasaron.


LA POLÍTICA: Utopía y Nación

A pesar de la derrota de Túpac Amaru en 1781, la utopía aún existe; cada grupo social realiza su propia interpretación y su correspondiente representación de esa utopía. La realidad en el siglo XIX se mostraba difusa entre varias ideologías.

El español Sebastián Lorente (1813-1884) inicia un gran proyecto historiográfico a mediados de este siglo que buscaba terminar con la contradicción entre lo europeo y lo andino. Este autor, gracias a su moderna imaginación histórica logró modificar el panorama ideológico del país: lo que antes parecía como un periodo donde campeaba una inexorable contradicción, ahora parece como un período casi necesario de nuestra historia, parte de una larga continuidad, la cual ha generado una situación actual diversa y heterogénea. Estas ideas buscaban poner un orden sucesivo e incorporar la idea de progreso en la sociedad peruana.

El gobierno del presidente Augusto B. Leguía, llamado de la Patria Nueva, surgió como una respuesta a los gobiernos civilistas de la Patria Vieja civilista (1895-1919) que se inicia con la Constitución de 1920, donde se reconoce la existencia legal de la comunidad indígena y dicta normas favorables a la subsistencia y reivindicación del indígena peruano.

El cuestionamiento de los intelectuales jóvenes acerca de la realidad heterogénea del país permite llegar a la conclusión de que la moderna nación peruana debe integrar al indígena como ciudadano de la república peruana como un requisito fundamental e inevitable en la construcción de la moderna nación peruana; puesto que el Perú ya era una nación diversa.

Definitivamente, todo se ha transformado en el Perú. Los doce años de violencia política y enfrentamiento armado entre 1980 y 1992 han convertido al país en uno más respetuoso de los derechos humanos, donde lo andino y lo nativo de la Amazonía ya no aparecen estigmatizados, sino que forman parte de una ofensiva cultural. Se trata entonces de una utopía como conciencia histórica que busca construir la nación moderna, una república de ciudadanos que luchan constantemente por convertirse en ciudadanos a carta cabal.

domingo, marzo 28

LA LINGÜÍSTICA COGNITIVA

Por Stephanie Gonzales Quiroz

«No hay que olvidar que el enfoque cognitivo es mucho más antiguo que el trabajo de los autodenominados lingüistas cognitivos. Algunos investigadores situados fuera de la corriente central de la lingüística autónoma, sea estructural o generativa, han trabajado frecuentemente con postulados que los lingüistas cognitivos actuales apoyarían imnediatamente». (Taylor, 1989)

Hemos presentado la cita de Taylor para dar cuenta de los orígenes de la lingüística cognitiva; sin embargo, esta nace propiamente ―para luego constituirse como uno de los paradigmas científicos de la linguïstica― con George Lackoff y Ronald Langacker, ambos discípulos de Chomsky y, por tanto, vinculados con la teoría generativa.

Estableciendo un panorama general y breve del nacimiento de la lingüística cognitiva, podemos afirmar que, en principio, la gramática generativa de Chomsky (y seguidores de la teoría) era insuficiente para explicar los fenómenos relativos a la semántica de las lenguas, pues se establecía como una propuesta sintaxiscentrista, lo cual generaba vacíos en cuanto a la consideración del componente semántico como uno de los primordiales; por esta razón, se observaban ciertas deficiencias y se presentaban fenómenos que no podían ser explicados mediante la GG (gramática generativa).

Siguiendo a este marco, nace la semántica generativa, aquella que propone a la semántica como eje, para dar cuenta de aquellos fenómenos que no podían ser explicados por la sintaxis generativa. Sin embargo, esta propuesta resulta también ser insuficiente, ya que su objeto de análisis está limitada a la oración. Por ello, empieza a florecer una nueva propuesta: la lingüística cognitiva es aquella que eleva el objeto de análisis al discurso, y que intenta explicar las propiedades y reglas semánticas que lo constituyen.

La lingüística cognitiva es una teoría hasta cierto punto heterogénea, por su naturaleza interdisciplinar e integradora. Sin embargo, es posible determinar un cojunto de ideas comunes sobre el lenguaje y la cognición que la configuran como paradigma. Se sitúa entre las ciencias cognitivas y adopta un punto de vista filosófico que Lackoff y Johnson han denominado experiencialismo o realismo experiencial, pues la teoría toma como base a la experiencia, para construir los modelos cognitivos mediante los que se configura el lenguaje; es decir, se ocupa del conjunto de saberes que un hablante posee de su lengua, de acuerdo a un marco establecido culturalmente. Si bien se estudia lo que sería la performance en la gramática generativa, no se niega el innatismo de la capacidad lingüística, sino que se afirma que todos los datos que la configuran se dan mediante la experiencia. De este modo, se estudian las experiencias que tienen implicancias lingüísticas, y es por ello que no se puede dejar de lado el aspecto cultural y pragmático de la lengua, pues estos tienen influencia en el lenguaje del hombre.

Esta teoría considera al lenguaje como instrumento de la conceptualización, es decir, como vehículo para expresar el significado, y se basa en los siguientes principios:

-El estudio del lenguaje no puede separarse de su función cognitiva y comunicativa.
-La categorización, como proceso mental de organización del pensamiento se general a partir de estructuras conceptuales, relaciones prototípicas y de semejanza de familia que determinan límites difusos entre categorías.
-El lenguaje tiene un carácter inherentemente simbólico, por tanto, su función primera es significar.
-La gramática consiste en la estructuración y simbolización del contenido semántico a partir de una forma fonológica.
-Se impone una caracterización dinámica del lenguaje que difumina las fronteras en los diferentes niveles del lenguaje y muestra las dificultades e inadecuaciones que resultan de la aplicación rígida de ciertas dicotomías.

Hoy podemos decir, por lo tanto, que la lingüística cognitiva es un modelo funcional, no formal y basado en el uso. Algunos conceptos claves de esta categoría son:


1.Categorización. Es un mecanismo de organización de la información obtenida a partir de la aprehensión de la realidad. Esto se hace posible a partir de la generalización, que permite agrupar a las entidades según sus semejanzas, y la discriminación, la cual insiste en los rasgos diferenciales de dos o más entidades con la finalidad de no confundirlas entre sí. Mediante la categorización agrupamos elementos diferentes en cojuntos, lo cual nos permite pensar, percibir, actuar e incluso hablar. Así, la categorización se puede definir como un proceso mantal de clasificación cuyo producto son las categorías cognitivas “conceptos mentales almacenados en nuestro cerebro”, que, en conjunto y una vez convencionalizadas, “constituyen lo que se denomina lexicón mental.” (Ungerer and Schmid 1996).

2.Metáfora. Es un proceso enmarcado en nuestro sistema conceptual. La metáfora es un mecanismo para comprender y expresar situaciones complejas sirviéndose de conceptos más básicos y conocidos. Tiene sus raíces en nuestra vida cotidiana.

3.Metonimia. Es un proceso cognitivo que consiste en utilizar una entidad para referirnos a otra que está relacionada con ella. (Lackoff 1980). La metonimia se desarrolla en un mismo dominio cognitivo, y las entidades que asocia son el punto de referencia (PR) y la zona activa (ZA).

4.Polisemia. La polisemia es un fenómeno lingüístico en el cual dos o más sentidos distintos de una misma expresión se interrelacionan, ya que comparten la misma imagen esquemática. La noción esquemática es la abstracción que encierra el rasgo común de los dos o más sentidos de una misma expresión y con la cual opera el hablante a nivel cognitivo para establecer el vínculo entre ambos. Se hace uso de los prototipos, como el concepto de más representatividad. Además, a las palabras polisémicas se les considera categorías radiales, las cuales configuran sus redes conceptuales.


BIBLIOGRAFÍA


•CUENCA, María Josep y Joseph Hilferty. Introducción a la Lingüística Cognitiva. Primera ed. Ariel Edit. Barcelona, 1999, 252 pp.

•POTTIER, Bernard. Semántica General. Madrid: Editorial Gredos. (Versión española de Francisco Díaz Montesinos. Primera Edición, 1992. Presses Universitaires de France.)

•CASTAÑEDA CASTRO, A.: Límites de la capacidad de atención y secuencias de adquisición en el aprendizaje de lenguas extranjeras, in: Estudios de lingüística cognitiva / José Luis Cifuentes. Honrubia (ed.). Alicante: Universidad de Alicante, 1998, 185.

•www.linguisticachile.cl/libro/metaf1.html